Historia
Las
cavernas Cuyamel, ubicadas sobre la falda de la montaña
Calentura han sido el sujeto de muchos artículos variados
que indican que los seres humanos vivieron en el área
desde el comienzo hasta mediados del período preclásico
(1200-600 b.c.) Allí se han descubierto muchos envases
de barro de color marrón rojizo o gris y uno de dos
colores con rayas rojas sobre un fondo del color de café.
Además se han encontrado botellas más complejas
con estriadura. Se ha documento también el descubrimiento
de figuras antropomórficas, botellas dobles, botellas
compuestas y platos hondos de fondo plano. Se han encontrado
artefactos de piedra y floreros cilíndricos cortados
y floreros negros pulidos (“The Cuyamel Caves: Pre-classic
Sites in Northeast Honduras” por Paul F Healy American
Antiquity, Vol.. 39, Numero 3, julio, 1974).
Cristóbal
Colón, el día 14 de agosto de 1502, durante
su cuarto y último viaje al nuevo mundo, aterrizó
por primera vez en el continente de América en el punto
de la bahía de Trujillo. Fue allí que celebró
la primera misa en las Américas. Después de
quedarse impresionado por la belleza de la bahía, la
laguna y las montañas, Colón siguió hacía
el sur a lo largo de la costa caribeña de América
Central en busca de una ruta hacia el oeste.
Cuando Cortés, el conquistador de los Aztecas, se
había establecido en la Ciudad de México, mandó
a Cristóbal de Olid a que fundara una ciudad en el
área de Honduras. En el 1524 Olid aterrizó en
un área al este de Puerto de los Caballos, a la cual
llamó Triunfo de la Cruz. Sin embargo, en aquel entonces,
Olid no tenía ninguna intención de ser el subordinado
de Cortés de modo que procedió a explorar y
ocupar el área para su propia conquista. Cuando Cortés
se enteró de la intención de Olid, él
formó una segunda fuerza armada bajo la dirección
de un familiar por matrimonio, Francisco de las Casas. La
nueva fuerza llegó a Triunfo de la Cruz, lo cual consternó
mucho a Olid.
Después
de que muchas de las fuerzas de las Casas se perdieron en
una tempestad, y después de luchar contra otras fuerzas
españolas que llegaron desde Nicaragua, y después
de disputas entre ellos mismos, de las Casas logró
controlar la población y los colonizadores aceptaron
la autoridad de Cortés.
Ya que el puerto de Triunfo de la Cruz no era adecuado, se
decidió reestablecer el pueblo y llamarlo Trujillo.
Para aquel entonces, las Casas tenía ganas de volver
a Nueva España de modo que nombro a Juan López
de Aguirre como su teniente y le otorgó el poder de
efectuar la transferencia del pueblo a un sitio mas adecuado.
Aguirre y la mitad de sus fuerzas viajaron por mar a la Bahía
de Trujillo pero antes de que los demás llegaran por
tierra, el tomó su barco y se fue sin jamás
regresar. Los que llegaron por tierra fundaron el pueblo de
Trujillo y en mayo del ano 1525, seleccionaron a un funcionario
de justicia municipal llamado Medina. Así fue que se
fundó el pueblo de Trujillo (The Conquest and Colonization
of Honduras 1502-1550), Robert S Chamberlain, pp 12-15 (1966).
Mientras tanto Cortés empezaba a preocuparse sobre
las peleas tomando lugar entres los Españoles mismos
y decidió viajar por tierra por el área desconocida
entre la Ciudad de México y Honduras. Eventualmente
y después de un viaje casi heroico, Cortés llegó
a Honduras y luego a Trujillo. Iba ayudando a que Trujillo
y el resto del área mejor se estableciera. Mandó
barcos a Cuba y Jamaica a buscar animales domésticos,
plantas para cultivar y otras provisiones. Cortés se
quedó en Trujillo bastante tiempo y mandó a
sus subordinados a otras áreas para controlar los caciques
(jefes de las poblaciones indígenas) para así
lograr un nivel de estabilidad y seguridad en la ciudad.
En agosto de 1545, Pedraza volvió a la colonia que
había ayudado a establecer como el primer obispo de
Honduras-Higueres. El obispo se quedó en Trujillo hasta
que se transfirió a Comayagua en el 1560 (The conquest
and Colonization de Honduras 1502-1550), Robert S Chanberlain,
pp 243-244, (1966).
Luego, como punto de envío de la plata y el oro minados
en el interior, Trujillo, debido a su población esparza
y aislamiento, se volvió un blanco favorito de los
piratas. Aunque la fortaleza (de la cual una parte sigue en
existencia en la orilla de la barranca de la ciudad) proporcionó
algo de protección, no fue suficiente para defender
a los ciudadanos de un ataque determinado lanzado desde el
mar.
La fecha exacta de la construcción de la fortaleza
sigue en cuestión. Hay evidencia de que en el 1550,
el ingeniero militar Juan Bautista Antonelli, famoso por sus
diseños de fortalezas, terminó un diseño
para la construcción de una fortaleza en Trujillo.
Otras fuentes indican que se construyó una fortaleza
en Trujillo entre los años 1607-1629. Lo que sí
es cierto es que una vez construida, la fortaleza enfrentó
una serie de ataques por los piratas.
Trujillo
fue atacado por los Holandeses en el 1632, por los Francés
en el 1633 and por los Ingleses en el 1672 y el 1689. El pueblo
fue encendido por los Franceses en el 1622, por los Holandeses
en el 1634 y por otros en 1787, 1794 y 1797. Proyecto de Restauración
y Consolidación de Fortaleza de Santa Bárbara
de Trujillo, Instituto Hondureño de Antropología
e Historia, 1994. A finales del siglo XVII, Guanaja y especialmente
Roatan se volvieron nidales predilectos de los piratas. En
su libro, The Lost Fleet, el escritor Barry Clifford refiere
a la convocación de piratas en Roatan en el año
1683 como “uno de los eventos extraordinarios en la
historia de los piratas. Casi todos los piratas más
temidos de la época allí estuvieron---entre
ellos se encontraban el Chevalier de Grammont, Laurens de
Graff, Nikkolaas Van Hoorn, Yankey Willems, Michiel Andrieszoon,
Pierre Bot and Jean Foccard. Era una de las agrupaciones más
grandes de piratas que jamás había y claramente
muestra que los Españoles estaban en una situación
difícil. Claro que era imposible maniobrar los envíos
marítimos entre casi 1000 piratas localizadas a menos
de 50 millas. El saqueo de Vera Cruz era la culminación
de la convención de piratas en Roatan---no se necesitaba
una flota tan grande de piratas para derribar el pueblo de
Trujillo.
Hoy en día existe tan sólo aproximadamente
50% de la fortaleza original. Desde 1920 a 1959 se utilizaba
la fortaleza como prisión. Hoy en día dispone
de una vista maravillosa de la bahía y desde arriba,
donde se encuentran los cañones, uno puede imaginarse
la ansiedad que los residentes deben haberse sentido al ver
en la distancia las velas de los barcos cuando entraban a
la bahía.
Finalmente,
el resultado de los ataques constantes forzó a los
Españoles a abandonar el pueblo en el siglo XVIII.
Hasta que los países centroamericanos lograron su independencia
en los años 20 del siglo 19, el pueblo estaba casi
abandonado. Sin embargo, en el siglo 19, Trujillo resurgió
y una vez más prosperó. La evidencia del renacimiento
económico se ve en los segundos pisos de los edificios
en el distrito central de negocios los cuales se renovaron
en el estilo francés colonial de la época. La
apariencia mezclada del español con el francés
brinda a Trujillo su propia distinción arquitectónica
agradable.
Antes de que se cumpliera el siglo 19, sin embargo, otra
capítulo más en su historia se tuvo que realizar.
El último de los piratas/aventureros, William Walker,
apareció en Trujillo. Después de lograr el control
del gobierno en Nicaragua, e intentar hacer lo mismo en Costa
Rica y Honduras, él fue capturado en Trujillo. allí
lo colgaron y enterraron. Se puede visitar el lugar donde
fue preso igual que su tumba.
Quizás a los visitantes les interesa saber que William
Sydney Porter, mejor conocido como O. Henry, a principios
del siglo pasó un tiempo en Trujillo igual que en las
islas de la bahía. Nadie me ha indicado ninguno de
los lugares donde quizás haya vivido pero si se lee
su colección de cuentos en Cabbages y Kings, muchos
toman lugar en una tierra tropical imaginaria llamado “Anchuria.”
No sería difícil imaginar el grupo desorganizado
de gringos conviviendo en el trópico, jugando billar
y tomando trago en cantidad, mientras el calor y las brisas
tropicales mandaban a los demás a sus hamacas ya que
hoy en día es la misma historia. Quizás usted
quiera conseguir una copia para traer cuando visite a Trujillo.
|